Permiteme contarte
algo
Probablemente no lo sepas, pero me
encuentro escuchando una canción de Miguel Inzunza que se llama dos vagabundos,
tiene una bonita melodía, y una bonita letra, pero lo que deseo contarte sobre
esto es que esta canción la estaba escuchando el día que partí de la ciudad de México
rumbo a ciudad del Carmen. Estaba observando una galería de arte en el
aeropuerto mientras pensaba en ti.
Pensaba en todo lo que había sucedido,
en tu repentina visita, en tu fugaz partida y en tu doloroso adiós, recuerdo
que pensaba, si tan solo pudieras sentir lo que yo siento, si tan solo pudieras
pensar lo que yo pienso verías que tu lugar estaba a mi lado, lástima aun no
desarrollamos percepción extrasensorial.
Hace unos días después de mucho
tiempo tuve una llamada tuya, el plasmar la historia previa a esa llamada sería
demasiado extenso, por lo que solo te diré que a pesar de todo lo sucedido como
bien dijiste, no debo imaginarme una vida o un futuro a tu lado, sería como
retroceder y contradecir las decisiones que he tomado, ¿cuáles han sido? No buscarte,
pensarte, desearte, quererte a la distancia, mantener silencio y la más
importante de todas hacerme a la idea que ya no estas más aquí.
Por eso cuando te mande a la
chingada en aquella llamada pude tener la paz que tanto necesitaba.
Es un tranvía la vida que no conoce estación.
Arrivederci amore mio
